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Dominingo 4° de Cuaresma

- Explicación

La historia de Lazaro relata el séptimo signo realizado por Jesús en el Evangelio de Juan ; es la última palabra de la revelación de Jesús al mundo. A su vez, la muerte y la ressurección de Lázaro anuncian las de Jesús. Se trata pues de un texto que que sirve de nexo.
No se narra la muerte de Lázaro, pero sí su resurrección. En cambio, la muerte de Jesús será narrada ampliamente, pero no su ressurección. El signo operado por Jesús abre a lo que se realizará en Él, su propia ressurección, que, ella, es indescriptible.
Aquel que puede decir : Yo soy la ressurección y la vida va a experimentar también la muerte, dará su vida para recibirla del Padre y entregársela a los hombres.

- Meditación

Jesús acaba de pronunciar un discurso largo, en el cual se revela como buen pastor y declara que ha venido para que tengan vida y vida en abundancia. El signo que realiza al dar la vida a Lázaro manifiesta que verdaderamente tiene poder sobre la muerte. El episodio mezcla intriga de resolución : pasamos la enfermedad y la muerte de Lázaro a su resurrección, e intriga de revelación sobre la identidad de Jesús : no es un Mesías inmortal, incluso denominándose resurrección y vida.
El relato de resurrección de Lázaro no es una excepción en la Biblia : Elías devuelve la vida al hijo de la viuda de Sarepta (1 R 17, 17-24), Eliseo, al hijo de la Sunamita (2 R 4, 18-37), Pedro a Tabitá (Hechos 9, 36-42) y Pablo en Eutico (Hechos, 20, 9ss). Pero en el relato de San Juan, Lázaro lleva en la tumba desde hace cuatro días, los signos de la muerte están muy presentes y lo que le hace salir de la tumba es la palabra de Jesús.
Jesús es efectivamente la persona primordial de esta historia, el que está en relación con todos los protagonistas, el que hace progresar los acontecimientos. En primer lugar dando a los discípulos una interpretación del sentido de la enfermedad de Lázaro y retrasando su llegada a Betania, luego mediante el diálogo que establece con Marta y que va seguido de su actitud de compasión frente a los que están de duelo. Finalmente, sus palabras ante la tumba permitirán la resurrección de Lázaro. Pero el relato no acaba con esta buena noticia, llega otro acontecimiento, que no está mencionado por el recorte de la liturgia : la muerte de Jesús que conspiran los sumos sacerdotes y los fariseos.
En su oración ante la tumba Jesús revela la presencia de Otro : el Padre, que le ha enviado, con el que manifiesta estar en intimidad profunda y en comunión. La vida que pertenece al Padre es entregada al Hijo quien a su vez puede darla. Jesús no pide la resurrección de Lázaro sino que da gracias al Padre por haberlo escuchado. De esta manera descubrimos que Jesús es más que un profeta y que verdaderamente es Señor.
Aquel que puede decir Yo soy la resurrección y la vida va a hacer sin embargo la experiencia fundamental y última que une a todos los miembros de la humanidad : la muerte. Asumió la condición humana en todas sus dimensiones, hasta el fin. De ahí se desprende que la resurrección no es equivalente a la inmortalidad y que vivir no es idéntico a no morir. Se trata de algo que la muerte no puede destruir, aún cuando le afecta. Muriendo en cruz, Jesús no es la resurrección porque se apropia la vida sino porque la da y la recibe del Padre. Puede entonces ser un don para todos...
Si la muerte es plenamente asumida por Jesús eso no es para hacer elogio. En este relato, la realidad dolorosa de la muerte se hace presente a través del duelo y las lágrimas. La certeza en la resurrección no impide las expresiones de la pena sentida. Jesús mismo se une al duelo de los allegados de Lázaro y está turbado. Jesús se enfrenta con la muerte, la de Lázaro y la Suya, a la vez que las denuncia.

- Señor danos esa gracia de compasión ante los que afecta el duelo, concédenos la gracia de unir nuestras lágrimas con las suyas. Danos también la audacia de dar a nuestras vidas un sentido que no este fundado sobre el sueño de evitar a la muerte y los límites, sino sobre la fe en la resurrección. Y que nuestros compromisos cotidianos sean un combate para que la vida triunfe sobre la muerte, el amor sobre todo lo que deshumaniza.

© Sr Sophie Ramond, r.a.

01/02/2008
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